Afectividad y sexualidad en niños de 0 a 6 años
El Encuentro de Dos
Conducta Sexual
Sexualidad en el Adulto Mayor
El profesional de la salud ante la sexualidad.
   
 
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EL ENCUENTRO DE LOS DOS

   
El ser humano tiene una característica fundamental, tiene una condición sexuada, donde las emociones, los sentimientos juegan un rol fundamental.

La sexualidad ampara una serie de comportamientos que traspasan la temporalidad de la existencia de las personas.

La sexualidad ha sido comparada, con 4 caras, yo prefiero hacerlo con las 4 estaciones del año, primavera, verano, otoño, e invierno, la biológica, psicológica, emocional, y cultural.

Todo va cambiando a medida que va transcurriendo la vida, todo se va modificando, desde el desarrollo biológico, el aprendizaje social de la sexualidad propia y la de los otros, el acondicionamiento a nuevas experiencias, la renovación permanente de los afectos, de las emociones.

En estos 4 aspectos van mezclándose e imbricándose unos con otros, manteniendo un hilo conductor, la armonía con uno mismo y el comportamiento sexual, basado en los afectos, en los encuentros y desencuentros, en buscar la felicidad del otro a partir de la entrega, darse física, psicológica, espiritual, y culturalmente.

El encuentro con el otro, comienza por la apertura del uno hacia el otro, abrirse a otro, significa hacerle entrar a la vida personal, compartir intimidades, abrir puertas, adentrarse en todas las habitaciones ocultas, buscando sus claves, sus secretos, su manera de ser y de comportarse, una de las vivencias que más enamoran es la intimidad.

El encuentro, puede comenzar por azar, por coincidencia, y siempre será una oportunidad para que comiencen a descubrirse, pero para que esto se produzca es importante que se den afinidades electivas, que son unos puntos de contacto similares, unas actitudes próximas desde donde pueda brotar un cierto interés por conocer al otro.
Y aunque es sabido, que la relación al comienzo es netamente física, la atracción es externa, se fija en la belleza global, o alguna característica física especial, más tarde se descubre cómo es la forma de ser, como es este nuevo ser humano que se nos ha presentado en el camino, siempre hay un descubridor y un descubrido.

Posteriormente, se va mostrando lo espiritual, lo emocional, lo cultural, las costumbres, los valores, los aprendizajes en todos los ámbitos incluidos los aspectos de la sexualidad y la afectividad previos, uno y otro se abren y se van conociendo, el descubrimiento de la intimidad del otro, es siempre un viaje fascinante.
En este viaje por la vida, en que están dos vidas frente a frente, ocurre una respuesta, atracción y conquista, o seguir el camino porque no hubo interés de continuar profundizando esa relación que ha surgido, a veces se mantiene como una amistad, o simplemente se olvida.

Si ocurre la atracción, comienza la respuesta del cuerpo, comienza la necesidad del roce, del trato frecuente, de esto surge la seducción y el flechazo, y como en primavera nacen y brotan las plantas, crecen las flores, o se marchitan comienza una nueva relación, donde el encantamiento y la seducción se asemejan al brotar de la primavera.
El flechazo es el impacto emocional que se produce al conocer a otra persona y quedar sencillamente paralizado, prendado, sorprendido.

Es un estado de fascinación permanente, escuché decir a un ser querido que estaba flechado, con mucho dolor de mi parte, “me gusta todo lo que hace”, es algo misterioso y sorprendente, es una especie de trastorno o patología de la atención, es como si no pudiera encontrar otro lado desde donde mirar.
Es como un arrebato sorprendente y delicioso, a veces es tan fuerte, que quema, que arde, que nutre, que ni siquiera se plantea si ese otro es adecuado para compartir la vida.

Todo va tan rápido, y cuando se repara en lo que está pasando, uno se ve atrapado entre las redes del otro, el vértigo afectivo que se produce generalmente produce grandes cambios internos, hay una mezcla de encantamiento dulce y alegría gozosa, que solo la poesía puede describir, tan frecuente y recurrida en esos momentos.
Pero el flechazo se queda muchas veces en la superficie del encuentro, es como un espejismo, que cristaliza como la nieve en los árboles secos del invierno.
Es la idealización, es enamorarse del concepto aprendido y vivido del amor, se idealiza tanto al otro que muchas veces no coincide con la realidad, y viene por supuesto el desencuentro, el desencanto.

Esto ocurre en personas muy sensibles, afectivas y apasionadas, es infrecuente en las personas cerebrales, y reposadas, que miran la vida con un ángulo más intelectual y distante.

De cualquier modo el flechazo es un viaje fascinante, una aventura apasionante, es como mecerse en un agua tibia, en una caricia, es vivir en la primavera e impregnar el cuerpo de aromas, es compartir emociones y sensaciones.

El flechazo es un enamoramiento súbito, sin análisis ni elecciones, es siempre arriesgado, en algunos casos funciona, en la mayoría el desencanto llega casi inmediatamente que se comienza a conocer el interior, donde lo superficial ya no tiene peso, ni donde lo físico ya no puede imponerse.

En el flechazo, el amor es como un ciclón, como una ventolera, que todo lo arrasa, en el enamoramiento gradual, el afecto, las emociones, los sentimientos, el amor, surgen con el trato, con el roce, con el compartir, con el conocerse, descubriendo paulatinamente lo que el otro expresa en valores, sentimientos, afectos, emociones.



EL ENAMORAMIENTO.


¿Cuál es la clave del enamoramiento? ¿ De qué depende que dos personas terminen unidas? O separadas ? o para siempre?
Enamorarse es la primera forma de amor, de ahí se debieran derivar las formas de vida posterior, es un estado excelente, que ha sido antecedida por una forma especial de placer, de satisfacción interior, hay que admirar al otro, es una condición previa imprescindible.


A esto podría llamársele la puerta de entrada, la llave, lo que puede referirse a los aspectos más disimiles que puedan imaginarse, la forma de ser, el tipo de personalidad, la firmeza, la belleza, lo que ha vivido, lo que ha sufrido, el positivismo con que vive el otro, la inteligencia, la garra, la sencillez, la entereza, etc.

El enamoramiento aunque es vivido y sentido como una experiencia individual y única, se expresa en percepciones, sentimientos, emociones, fantasías, conductas, que guardan gran similitud entre las diferentes personas que dicen sentirse enamoradas, por más que hayan diferencias individuales cada ser sea único.La persona objeto del enamoramiento, aparece como única e insustituible, el sentimiento de enamoramiento tiene carácter de exclusividad, aunque el deseo y la atracción estén abiertos a múltiples canales, objetos, estímulos, lo que significa que a la persona de la cual nos enamoramos, es única, presente e insustituible para el que se enamora, no es que sea, lo mejor, lo más bello, lo más exclusivo, esto pasa por un proceso de apreciación personal.

Este enamoramiento pasa por un estado de encantamiento tal que es como si quisiéramos empezar a vivir en el otro cuerpo, como un sentimiento de entrega y deseo de posesión, es una entrega inevitable, difícil de controlar, incluso cuando se tienen razones para evitarlo, esta situación de encantamiento no puede ser siempre sentida con placer, con plenitud interna, porque está amenazada por el miedo al abandono a la perdida, entonces es una etapa de plenitud, de plenilunio lunar pero también una etapa de tormento, de mar enfurecido, de emociones que se manifiestan en ansiedades, en sufrimientos, en signos de enfermedad, hasta encontrar el equilibrio con uno mismo, en que las energías se sedan, se calman, se interrelacionan, se encuentran entre ellas en el propio cuerpo, para entonces entregarse al otro, con placidez al plenilunio.

Los encuentros entre las personas "enamoradas" tienen tal significado, que todo lo que hacen lo magnifican, tiene un sentido mágico, y se le va dando vida y apego a lugares, objetos, momentos, miradas, y quedan impregnadas con un significado nuevo que muchas veces se recordará a lo largo de los años, aunque esa relación de enamoramiento vuele, se esfume, muera.

El enamorado provoca un profundo interés, sus gustos, sus sentimientos, sus cosas, sus deseos, su historia, por eso se hacen tantas preguntas, se escucha sin cansancio, y se está dispuesto a una comunicación sin fin. Este interés que al parecer se manifiesta como verdadero es lo que impulsa a dar y mostrar lo mejor de sí mismo, de ser merecedor de amor, de encantar, cuanto se pueda.

El inicio del proceso de encantamiento tiene muchas variables individuales, desde las personas que acceden a el de forma súbita, hasta quienes lo hacen de manera imperceptible, sin que pueda señalarse un momento concreto, o un encuentro, "se me fue colando hasta lo más profundo y no me daba cuenta",
El contexto en que nace y se desarrolla el enamoramiento, pone de manifiesto que es un proceso integral, multidimensional, que abarca a toda la persona, a las expresiones de la personalidad, de los componentes mentales, psicológicos, en el cual se impregnan todos los fenómenos de atención, recuerdo, fantasía, entre los que integran los procesos emocionales, como el deseo, la atracción, el placer por la unión, ansiedad por la separación, y otros componentes relacionados con el comportamiento, búsqueda de proximidad, interacción íntima, de la sociedad, de las maneras y formas de expresión, de la gestualidad, de las necesidades, de la historia personal, y de la cultura social.
La duración de este proceso es muy variable, en algunos casos es un proceso de muy corta duración, semanas o matizado por otros afectos como la amistad y el apego.

EL COMIENZO Y LOS SÍNTOMAS DEL ENAMORAMIENTO.
Cuando se le han abierto las puertas al otro, es decir cuando le entregamos la llave para que comience a acercarse, se comienza a vivir una especie de sintonía psicológica, cada vez mayor, entonces existen dos tipos diferentes de tiempos, el objetivo, que es el real, el que marca el reloj, el paso inexorable, el tiempo el implacable, que pasa para todos invariablemente, sea donde sea, en la edad que sea, y en la cultura que sea, simplemente pasa ¡

El tiempo subjetivo, que es emocional, interior, que depende de cómo nos sintamos, es la manera de vivenciar los procesos dentro de nosotros mismos, por eso podemos latearnos en una aburrida conferencia o magnetizarnos ante la mirada y la presencia del amante que habla, que cuenta, que comunica, que toca, el tiempo vuela, y amanece y como puede ser posible que hayan pasado tantas horas.
Pero eso pasa, !

¡ Qué hará mi corazón, que amar no quiere si lo acecha el amor por un costado, hará lo que hace el cielo cuando el sol lo abraza, arderá como bóveda encendida, mientras todo pase... Todo pasa ¡¡¡

Posteriormente viene una etapa de exaltación, llamada por algunos autores "el entusiasmo", donde impera la alegría, afectividad exuberante, deseos de estar juntos, la comunicación es más rica y variada, abriéndose como en las 4 estaciones del año, la palabra, el silencio, los gestos, las miradas, son sus principales instrumentos.

Si hacemos un ejercicio de imaginería y recordamos nuestros propios enamoramientos, encontraremos que la cara, las manos, y la figura corporal externa han sido parte del acercamiento, por ejemplo, cuanto dicen los ojos, ellos miran, observan, escrutan, aprueban, hablan, sorprenden, incitan, desaprueban, tienen su propio lenguaje, que es tan importante manejar en la gestualidad de una respuesta a un niño, a un otro, en el aprendizaje del acercamiento afectivo. Cuantos ojos, han sido motivación de amores, de canciones, de versos, de enamorarse.

Las manos, los brazos, la extensión de ellos, la capacidad de abrazar y aceptar sentirse abrazado, acariciado, las manos son las que expresan la ternura, y también la violencia, son metros de piel expuesta con diferente desarrollo sensitivo, que se recorren en este andar del conocerse y el entregarse, ahí se descubre la respuesta, el mapa erótico personal y del otro, las manos son las que construyen la sinfonía particular de la relación, los gestos, los movimientos, el reposo, su forma, también incitan a descubrirlas, a tenerlas tomadas.

Por último la figura corporal externa, dependiendo de la cultura y de los estereotipos que hemos construido, es lo que encanta, la figura expresa a la persona por fuera en casi su totalidad, su estilo, su movimiento, todo ello concentra un conjunto atractivo, que logra mezclarlo casi todo, entonces nos mostramos como queremos que nos vean, o vemos como queremos ver.

DESARROLLO AFECTIVO, APEGO, RELACIONES INTERPERSONALES.

En los seres humanos, la sexualidad es una dimensión rica y compleja, que no se limita a la función reproductora, ni siquiera a la complementaria búsqueda de placer en la actividad sexual coital.

La sexualidad es en la especie humana una de las expresiones de la necesidad de contacto y vinculación.

La interacción sexual de los seres humanos, se ha hecho menos preprogramada que en los primates, u otros animales que necesariamente pasan por una etapa de celo, para su reproducción, en los humanos es más cultural, e igualitaria, la ovulación oculta de la mujer donde no puede predecirse que será embarazada, obliga a hombres y mujeres, a mantener un convenio relacional basado en el mutuo acuerdo, esto la hace más libre, y a la vez más dependiente de la negociación entre ambos sexos.

La menor dependencia de las preprogramaciones hace que la sexualidad sea cada vez más social, que esté construida más culturalmente, contribuye también su mayor plasticidad, su variabilidad, entre las culturas, las personas y las sociedades.

Para comentar algo de las necesidades interpersonales básicas y el lugar que ocupa la sexualidad en cada persona hay que tener en cuenta varios factores que parten desde el deseo de dos de engendrar un nuevo ser, aprendemos, venimos preprogramadso genéticamente, y adquirimos y seleccionamos, y discernimos con que quedarnos para la construcción del ser adulto, creo que tiene de ambas naturalezas, lo que se trae, desde el desarrollo de la filogenesia, hasta lo que se aprende un segundo antes de morir.
El recién nacido, tiene la necesidad de establecer vínculos afectivos, que se perciben como incondicionales y duraderos, a esta necesidad responde el vínculo del apego, que dependiendo de cómo se haya ido percibiendo desde su creación será más o menos apegado, y se manifestará en todas las etapas de la vida de la persona, como hijo, como padre, o madre, como pareja, etc.

La necesidad de disponer de una serie de relaciones sociales diferentes, siguiendo con el ejemplo del niño recién nacido, él necesita alimentarse, estar limpio, estar seco, recibir cariño, esto lo va aprendiendo a pedir en su lenguaje y con sus formas de expresión desde el nacimiento, pero depende invariablemente de otro para satisfacer todas esas necesidades primarias, y así va incorporando al aprendizaje, lo que es dado con afecto, recibido con afecto, aprende gestos e incorpora gestos, así resolverá también en sus primeras relaciones sociales, los vínculos que generan los o las amigos(as), en la adolescencia los grupos de pertenencia, los conocidos, los grupos de compañeros, el lugar donde se vive, convive, se relaciona.

Así surge la necesidad del contacto corporal e intimidad, que como hemos visto se comienza a satisfacer inmediatamente después del nacimiento, - sin dejar de decir que el cariño y el afecto que recibe un niño en el vientre materno son inmensos, (cuando lo recibe), es fortalecedor, energizante, calmoso, formador, - estas necesidades de contacto corporal e intimidad son satisfechas generalmente a través de relaciones interpersonales, el desarrollo del apego, las necesidades básicas de supervivencia son los factores fundamentales de unión, de una madre con un hijo, esto asegura los cuidados, la protección, la transferencia afectiva hacia el niño por las personas que se relacionan con el, esto asegura la pertenencia a un grupo, las relaciones sociales futuras que este sea capaz de crear, de esa manera.
Se manifestará también la necesidad de contacto corporal e intimidad con la pareja, la historia afectiva mediatiza la manera en que se forma la pareja sexual, como vive su intimidad, y se permanece o se rompe él vinculo que se ha creado con ella.
Especialmente significativa es la historia personal afectiva y de apego, porque conlleva la incorporación de los aprendizajes, la formación de patrones de conducta, que intervienen en las relaciones sociales y con mucha relevancia en las relaciones con intimidad sexual.

En las relaciones de amistad hacemos numerosos aprendizajes sociales, que nos son útiles para las relaciones interpersonales.

Numerosos investigadores han demostrado que la historia afectiva condiciona la forma en que se resuelve la necesidad de relaciones interpersonales intimas de naturaleza sexual (López, F y otros,1994), entonces la historia familiar general, la historia afectiva, el apego, y la forma como lo vive la persona en el momento actual están relacionados con el grado de apego en la pareja, con el grado de satisfacción sexual, con la necesidad de la expresión afectiva y emocional de la pareja.

La pasión, la intimidad y el compromiso son para algunos autores, los componentes esenciales de las relaciones amorosas.(Stemberg,1998.)
Prefiero resumir esta reflexión con un hermoso poema de Gustavo Adolfo Bécquer:
Amor eterno.
Podrá nublarse el sol eternamente,
Podrá secarse en un instante el mar,
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal
Todo sucederá, podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón,
Pero jamás en mí podrá apagarse

La llama del amor.Elena, Laura, la negra, pequeña, guatona, pedacito, loquilla, cualquier nombre, para cualquier época, para cualquier amor.


Creo que sería importante para las personas, primero intentar no engañarse y aceptar el mundo y las relaciones de pareja, tal cual son:
Con sus naturales distorsiones, y sus procesos como parte de la vida, sin querer imponer ideologías, preñadas de residuos infantiles al proponer un " Mundo Feliz," sino recuperar nuestra capacidad de asombro, y maravillarnos por lo que la vida nos da oportunidad de presenciar y asistir en calidad de testigos participantes.
Sería útil poder contrarrestar en alguna medida el mito del enamoramiento, ya que está cargado de la historia infantil en forma de deseos insatisfechos, de expectativas que ilusoriamente se cumplen.

El enamoramiento si bien es una experiencia frecuente y conmovedora, poco aporta para la construcción y durabilidad armónica de la pareja, a pesar de tantas alabanzas.
Es importante diferenciarlo "del amor real," basado en posibilidades y características tangibles, que por el proceso natural de proyección en el otro, de todo lo deseado profundamente y muchas veces reprimido, se nublan en el enamoramiento, haciéndonos caer en decisiones precipitadas, en un estado ilusorio, alucinatorio, de ceguera, temporal y transitorio, pero en ocasiones de alcances inconmensurables, que pueden y de hecho ocurre, darnos mucho dolor, angustia, y desencanto.

Toda la felicidad de la vida está en no confundir el ansia de amor, con un amor soberano, hondo, dominador, que florece en el alma después de un largo examen, detenido, con conocimiento del otro, en que la fiel y prolongada compañía de la persona en que se pone el amor, muestre la belleza interior de cada uno, la belleza hecha luz, porque quién lo sienta así procurará mostrarse alegre, y agradable a los ojos, porque es un deber humano causar placer en vez de pena, y quién conoce esta belleza la respeta y cuida en los demás y en sí, Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento y respeto.


Dra. Elena Sepúlveda Parada.
Sexóloga.
ACADEMICA MAGÍSTER de Sexualidad y Afectividad
Universidad de Santiago de Chile
Vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Sexología y Educación Sexual.
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