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EL ENCUENTRO DE LOS DOS
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El
ser humano tiene una característica fundamental, tiene
una condición sexuada, donde las emociones, los sentimientos
juegan un rol fundamental.
La sexualidad ampara una serie de comportamientos que traspasan
la temporalidad de la existencia de las personas.
La sexualidad ha sido comparada, con 4 caras, yo prefiero hacerlo
con las 4 estaciones del año, primavera, verano, otoño,
e invierno, la biológica, psicológica, emocional,
y cultural.
Todo va cambiando a medida que va transcurriendo la vida, todo
se va modificando, desde el desarrollo biológico, el
aprendizaje social de la sexualidad propia y la de los otros,
el acondicionamiento a nuevas experiencias, la renovación
permanente de los afectos, de las emociones.
En estos 4 aspectos van mezclándose e imbricándose
unos con otros, manteniendo un hilo conductor, la armonía
con uno mismo y el comportamiento sexual, basado en los afectos,
en los encuentros y desencuentros, en buscar la felicidad del
otro a partir de la entrega, darse física, psicológica,
espiritual, y culturalmente.
El encuentro con el otro, comienza por la apertura del uno hacia
el otro, abrirse a otro, significa hacerle entrar a la vida
personal, compartir intimidades, abrir puertas, adentrarse en
todas las habitaciones ocultas, buscando sus claves, sus secretos,
su manera de ser y de comportarse, una de las vivencias que
más enamoran es la intimidad.
El encuentro, puede comenzar por azar, por coincidencia, y siempre
será una oportunidad para que comiencen a descubrirse,
pero para que esto se produzca es importante que se den afinidades
electivas, que son unos puntos de contacto similares, unas actitudes
próximas desde donde pueda brotar un cierto interés
por conocer al otro.
Y aunque es sabido, que la relación al comienzo es netamente
física, la atracción es externa, se fija en la
belleza global, o alguna característica física
especial, más tarde se descubre cómo es la forma
de ser, como es este nuevo ser humano que se nos ha presentado
en el camino, siempre hay un descubridor y un descubrido.
Posteriormente, se va mostrando lo espiritual, lo emocional,
lo cultural, las costumbres, los valores, los aprendizajes en
todos los ámbitos incluidos los aspectos de la sexualidad
y la afectividad previos, uno y otro se abren y se van conociendo,
el descubrimiento de la intimidad del otro, es siempre un viaje
fascinante.
En este viaje por la vida, en que están dos vidas frente
a frente, ocurre una respuesta, atracción y conquista,
o seguir el camino porque no hubo interés de continuar
profundizando esa relación que ha surgido, a veces se
mantiene como una amistad, o simplemente se olvida.
Si ocurre la atracción, comienza la respuesta del cuerpo,
comienza la necesidad del roce, del trato frecuente, de esto
surge la seducción y el flechazo, y como en primavera
nacen y brotan las plantas, crecen las flores, o se marchitan
comienza una nueva relación, donde el encantamiento y
la seducción se asemejan al brotar de la primavera.
El flechazo es el impacto emocional que se produce al conocer
a otra persona y quedar sencillamente paralizado, prendado,
sorprendido. Es un estado de fascinación permanente,
escuché decir a un ser querido que estaba flechado, con
mucho dolor de mi parte, “me gusta todo lo que hace”,
es algo misterioso y sorprendente, es una especie de trastorno
o patología de la atención, es como si no pudiera
encontrar otro lado desde donde mirar.
Es como un arrebato sorprendente y delicioso, a veces es tan
fuerte, que quema, que arde, que nutre, que ni siquiera se plantea
si ese otro es adecuado para compartir la vida.
Todo va tan rápido, y cuando se repara en lo que está
pasando, uno se ve atrapado entre las redes del otro, el vértigo
afectivo que se produce generalmente produce grandes cambios
internos, hay una mezcla de encantamiento dulce y alegría
gozosa, que solo la poesía puede describir, tan frecuente
y recurrida en esos momentos.
Pero el flechazo se queda muchas veces en la superficie del
encuentro, es como un espejismo, que cristaliza como la nieve
en los árboles secos del invierno.
Es la idealización, es enamorarse del concepto aprendido
y vivido del amor, se idealiza tanto al otro que muchas veces
no coincide con la realidad, y viene por supuesto el desencuentro,
el desencanto.
Esto ocurre en personas muy sensibles, afectivas y apasionadas,
es infrecuente en las personas cerebrales, y reposadas, que
miran la vida con un ángulo más intelectual y
distante.
De cualquier modo el flechazo es un viaje fascinante, una aventura
apasionante, es como mecerse en un agua tibia, en una caricia,
es vivir en la primavera e impregnar el cuerpo de aromas, es
compartir emociones y sensaciones.
El flechazo es un enamoramiento súbito, sin análisis
ni elecciones, es siempre arriesgado, en algunos casos funciona,
en la mayoría el desencanto llega casi inmediatamente
que se comienza a conocer el interior, donde lo superficial
ya no tiene peso, ni donde lo físico ya no puede imponerse.
En el flechazo, el amor es como un ciclón, como una ventolera,
que todo lo arrasa, en el enamoramiento gradual, el afecto,
las emociones, los sentimientos, el amor, surgen con el trato,
con el roce, con el compartir, con el conocerse, descubriendo
paulatinamente lo que el otro expresa en valores, sentimientos,
afectos, emociones.
EL ENAMORAMIENTO.
¿Cuál es la clave del enamoramiento? ¿
De qué depende que dos personas terminen unidas? O separadas
? o para siempre?
Enamorarse es la primera forma de amor, de ahí se debieran
derivar las formas de vida posterior, es un estado excelente,
que ha sido antecedida por una forma especial de placer, de
satisfacción interior, hay que admirar al otro, es una
condición previa imprescindible.
A esto podría llamársele la puerta de entrada,
la llave, lo que puede referirse a los aspectos más disimiles
que puedan imaginarse, la forma de ser, el tipo de personalidad,
la firmeza, la belleza, lo que ha vivido, lo que ha sufrido,
el positivismo con que vive el otro, la inteligencia, la garra,
la sencillez, la entereza, etc.
El enamoramiento aunque es vivido y sentido como una experiencia
individual y única, se expresa en percepciones, sentimientos,
emociones, fantasías, conductas, que guardan gran similitud
entre las diferentes personas que dicen sentirse enamoradas,
por más que hayan diferencias individuales cada ser sea
único.La persona objeto del enamoramiento, aparece como
única e insustituible, el sentimiento de enamoramiento
tiene carácter de exclusividad, aunque el deseo y la
atracción estén abiertos a múltiples canales,
objetos, estímulos, lo que significa que a la persona
de la cual nos enamoramos, es única, presente e insustituible
para el que se enamora, no es que sea, lo mejor, lo más
bello, lo más exclusivo, esto pasa por un proceso de
apreciación personal.
Este enamoramiento pasa por un estado de encantamiento tal que
es como si quisiéramos empezar a vivir en el otro cuerpo,
como un sentimiento de entrega y deseo de posesión, es
una entrega inevitable, difícil de controlar, incluso
cuando se tienen razones para evitarlo, esta situación
de encantamiento no puede ser siempre sentida con placer, con
plenitud interna, porque está amenazada por el miedo
al abandono a la perdida, entonces es una etapa de plenitud,
de plenilunio lunar pero también una etapa de tormento,
de mar enfurecido, de emociones que se manifiestan en ansiedades,
en sufrimientos, en signos de enfermedad, hasta encontrar el
equilibrio con uno mismo, en que las energías se sedan,
se calman, se interrelacionan, se encuentran entre ellas en
el propio cuerpo, para entonces entregarse al otro, con placidez
al plenilunio.
Los encuentros entre las personas "enamoradas" tienen
tal significado, que todo lo que hacen lo magnifican, tiene
un sentido mágico, y se le va dando vida y apego a lugares,
objetos, momentos, miradas, y quedan impregnadas con un significado
nuevo que muchas veces se recordará a lo largo de los
años, aunque esa relación de enamoramiento vuele,
se esfume, muera.
El enamorado provoca un profundo interés, sus gustos,
sus sentimientos, sus cosas, sus deseos, su historia, por eso
se hacen tantas preguntas, se escucha sin cansancio, y se está
dispuesto a una comunicación sin fin. Este interés
que al parecer se manifiesta como verdadero es lo que impulsa
a dar y mostrar lo mejor de sí mismo, de ser merecedor
de amor, de encantar, cuanto se pueda.
El inicio del proceso de encantamiento tiene muchas variables
individuales, desde las personas que acceden a el de forma súbita,
hasta quienes lo hacen de manera imperceptible, sin que pueda
señalarse un momento concreto, o un encuentro, "se
me fue colando hasta lo más profundo y no me daba cuenta",
El contexto en que nace y se desarrolla el enamoramiento, pone
de manifiesto que es un proceso integral, multidimensional,
que abarca a toda la persona, a las expresiones de la personalidad,
de los componentes mentales, psicológicos, en el cual
se impregnan todos los fenómenos de atención,
recuerdo, fantasía, entre los que integran los procesos
emocionales, como el deseo, la atracción, el placer por
la unión, ansiedad por la separación, y otros
componentes relacionados con el comportamiento, búsqueda
de proximidad, interacción íntima, de la sociedad,
de las maneras y formas de expresión, de la gestualidad,
de las necesidades, de la historia personal, y de la cultura
social.
La duración de este proceso es muy variable, en algunos
casos es un proceso de muy corta duración, semanas o
matizado por otros afectos como la amistad y el apego.
EL COMIENZO Y LOS SÍNTOMAS DEL ENAMORAMIENTO. Cuando
se le han abierto las puertas al otro, es decir cuando le entregamos
la llave para que comience a acercarse, se comienza a vivir
una especie de sintonía psicológica, cada vez
mayor, entonces existen dos tipos diferentes de tiempos, el
objetivo, que es el real, el que marca el reloj, el paso inexorable,
el tiempo el implacable, que pasa para todos invariablemente,
sea donde sea, en la edad que sea, y en la cultura que sea,
simplemente pasa ¡
El tiempo subjetivo, que es emocional, interior, que depende
de cómo nos sintamos, es la manera de vivenciar los procesos
dentro de nosotros mismos, por eso podemos latearnos en una
aburrida conferencia o magnetizarnos ante la mirada y la presencia
del amante que habla, que cuenta, que comunica, que toca, el
tiempo vuela, y amanece y como puede ser posible que hayan pasado
tantas horas.
Pero eso pasa, ! ¡ Qué hará mi
corazón, que amar no quiere si lo acecha el amor por
un costado, hará lo que hace el cielo cuando el sol lo
abraza, arderá como bóveda encendida, mientras
todo pase... Todo pasa ¡¡¡
Posteriormente viene una etapa de exaltación, llamada
por algunos autores "el entusiasmo", donde impera
la alegría, afectividad exuberante, deseos de estar juntos,
la comunicación es más rica y variada, abriéndose
como en las 4 estaciones del año, la palabra, el silencio,
los gestos, las miradas, son sus principales instrumentos.
Si hacemos un ejercicio de imaginería y recordamos nuestros
propios enamoramientos, encontraremos que la cara, las manos,
y la figura corporal externa han sido parte del acercamiento,
por ejemplo, cuanto dicen los ojos, ellos miran, observan, escrutan,
aprueban, hablan, sorprenden, incitan, desaprueban, tienen su
propio lenguaje, que es tan importante manejar en la gestualidad
de una respuesta a un niño, a un otro, en el aprendizaje
del acercamiento afectivo. Cuantos ojos, han sido motivación
de amores, de canciones, de versos, de enamorarse.
Las manos, los brazos, la extensión de ellos, la capacidad
de abrazar y aceptar sentirse abrazado, acariciado, las manos
son las que expresan la ternura, y también la violencia,
son metros de piel expuesta con diferente desarrollo sensitivo,
que se recorren en este andar del conocerse y el entregarse,
ahí se descubre la respuesta, el mapa erótico
personal y del otro, las manos son las que construyen la sinfonía
particular de la relación, los gestos, los movimientos,
el reposo, su forma, también incitan a descubrirlas,
a tenerlas tomadas.
Por último la figura corporal externa, dependiendo de
la cultura y de los estereotipos que hemos construido, es lo
que encanta, la figura expresa a la persona por fuera en casi
su totalidad, su estilo, su movimiento, todo ello concentra
un conjunto atractivo, que logra mezclarlo casi todo, entonces
nos mostramos como queremos que nos vean, o vemos como queremos
ver.
DESARROLLO AFECTIVO, APEGO, RELACIONES INTERPERSONALES.
En los seres humanos, la sexualidad es una dimensión
rica y compleja, que no se limita a la función reproductora,
ni siquiera a la complementaria búsqueda de placer en
la actividad sexual coital.
La sexualidad es en la especie humana una de las expresiones
de la necesidad de contacto y vinculación.
La interacción sexual de los seres humanos, se ha hecho
menos preprogramada que en los primates, u otros animales que
necesariamente pasan por una etapa de celo, para su reproducción,
en los humanos es más cultural, e igualitaria, la ovulación
oculta de la mujer donde no puede predecirse que será
embarazada, obliga a hombres y mujeres, a mantener un convenio
relacional basado en el mutuo acuerdo, esto la hace más
libre, y a la vez más dependiente de la negociación
entre ambos sexos.
La menor dependencia de las preprogramaciones hace que la sexualidad
sea cada vez más social, que esté construida más
culturalmente, contribuye también su mayor plasticidad,
su variabilidad, entre las culturas, las personas y las sociedades.
Para comentar algo de las necesidades interpersonales básicas
y el lugar que ocupa la sexualidad en cada persona hay que tener
en cuenta varios factores que parten desde el deseo de dos de
engendrar un nuevo ser, aprendemos, venimos preprogramadso genéticamente,
y adquirimos y seleccionamos, y discernimos con que quedarnos
para la construcción del ser adulto, creo que tiene de
ambas naturalezas, lo que se trae, desde el desarrollo de la
filogenesia, hasta lo que se aprende un segundo antes de morir.
El recién nacido, tiene la necesidad de establecer vínculos
afectivos, que se perciben como incondicionales y duraderos,
a esta necesidad responde el vínculo del apego, que dependiendo
de cómo se haya ido percibiendo desde su creación
será más o menos apegado, y se manifestará
en todas las etapas de la vida de la persona, como hijo, como
padre, o madre, como pareja, etc.
La necesidad de disponer de una serie de relaciones sociales
diferentes, siguiendo con el ejemplo del niño recién
nacido, él necesita alimentarse, estar limpio, estar
seco, recibir cariño, esto lo va aprendiendo a pedir
en su lenguaje y con sus formas de expresión desde el
nacimiento, pero depende invariablemente de otro para satisfacer
todas esas necesidades primarias, y así va incorporando
al aprendizaje, lo que es dado con afecto, recibido con afecto,
aprende gestos e incorpora gestos, así resolverá
también en sus primeras relaciones sociales, los vínculos
que generan los o las amigos(as), en la adolescencia los grupos
de pertenencia, los conocidos, los grupos de compañeros,
el lugar donde se vive, convive, se relaciona.
Así surge la necesidad del contacto corporal e intimidad,
que como hemos visto se comienza a satisfacer inmediatamente
después del nacimiento, - sin dejar de decir que el cariño
y el afecto que recibe un niño en el vientre materno
son inmensos, (cuando lo recibe), es fortalecedor, energizante,
calmoso, formador, - estas necesidades de contacto corporal
e intimidad son satisfechas generalmente a través de
relaciones interpersonales, el desarrollo del apego, las necesidades
básicas de supervivencia son los factores fundamentales
de unión, de una madre con un hijo, esto asegura los
cuidados, la protección, la transferencia afectiva hacia
el niño por las personas que se relacionan con el, esto
asegura la pertenencia a un grupo, las relaciones sociales futuras
que este sea capaz de crear, de esa manera. Se manifestará
también la necesidad de contacto corporal e intimidad
con la pareja, la historia afectiva mediatiza la manera en que
se forma la pareja sexual, como vive su intimidad, y se permanece
o se rompe él vinculo que se ha creado con ella.
Especialmente significativa es la historia personal afectiva
y de apego, porque conlleva la incorporación de los aprendizajes,
la formación de patrones de conducta, que intervienen
en las relaciones sociales y con mucha relevancia en las relaciones
con intimidad sexual.
En las relaciones de amistad hacemos numerosos aprendizajes
sociales, que nos son útiles para las relaciones interpersonales.
Numerosos investigadores han demostrado que la historia afectiva
condiciona la forma en que se resuelve la necesidad de relaciones
interpersonales intimas de naturaleza sexual (López,
F y otros,1994), entonces la historia familiar general, la historia
afectiva, el apego, y la forma como lo vive la persona en el
momento actual están relacionados con el grado de apego
en la pareja, con el grado de satisfacción sexual, con
la necesidad de la expresión afectiva y emocional de
la pareja.
La pasión, la intimidad y el compromiso son para algunos
autores, los componentes esenciales de las relaciones amorosas.(Stemberg,1998.)
Prefiero resumir esta reflexión con un hermoso poema
de Gustavo Adolfo Bécquer:
Amor eterno.
Podrá nublarse el sol eternamente,
Podrá secarse en un instante el mar,
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal
Todo sucederá, podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón,
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama del amor.Elena, Laura, la negra, pequeña, guatona,
pedacito, loquilla, cualquier nombre, para cualquier época,
para cualquier amor.
Creo que sería importante para las personas, primero
intentar no engañarse y aceptar el mundo y las relaciones
de pareja, tal cual son:
Con sus naturales distorsiones, y sus procesos como parte de
la vida, sin querer imponer ideologías, preñadas
de residuos infantiles al proponer un " Mundo Feliz,"
sino recuperar nuestra capacidad de asombro, y maravillarnos
por lo que la vida nos da oportunidad de presenciar y asistir
en calidad de testigos participantes.
Sería útil poder contrarrestar en alguna medida
el mito del enamoramiento, ya que está cargado de la
historia infantil en forma de deseos insatisfechos, de expectativas
que ilusoriamente se cumplen.
El enamoramiento si bien es una experiencia frecuente y conmovedora,
poco aporta para la construcción y durabilidad armónica
de la pareja, a pesar de tantas alabanzas.
Es importante diferenciarlo "del amor real," basado
en posibilidades y características tangibles, que por
el proceso natural de proyección en el otro, de todo
lo deseado profundamente y muchas veces reprimido, se nublan
en el enamoramiento, haciéndonos caer en decisiones precipitadas,
en un estado ilusorio, alucinatorio, de ceguera, temporal y
transitorio, pero en ocasiones de alcances inconmensurables,
que pueden y de hecho ocurre, darnos mucho dolor, angustia,
y desencanto.
Toda la felicidad de la vida está en no confundir el
ansia de amor, con un amor soberano, hondo, dominador, que florece
en el alma después de un largo examen, detenido, con
conocimiento del otro, en que la fiel y prolongada compañía
de la persona en que se pone el amor, muestre la belleza interior
de cada uno, la belleza hecha luz, porque quién lo sienta
así procurará mostrarse alegre, y agradable a
los ojos, porque es un deber humano causar placer en vez de
pena, y quién conoce esta belleza la respeta y cuida
en los demás y en sí, Amor es delicadeza, esperanza
fina, merecimiento y respeto.
Dra. Elena Sepúlveda Parada.
Sexóloga.
ACADEMICA MAGÍSTER de Sexualidad y Afectividad
Universidad de Santiago de Chile
Vicepresidenta de la Sociedad Chilena de Sexología y
Educación Sexual.
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